Porque, donde está tu tesoro, ahí también estará tu corazón.
12,34 Lucas.
Después de leer mi libro, de incluso perderlo y empezar a escribirlo de Nuevo.
He definido mi obra, como un juego de letras, que dan historia a una guerra de sentimientos.
El juego es esencial para el desarrollo de todo ser humano.
Desde cualquier perspectiva el juego conlleva la alusión al pensamiento.
La humanidad ha jugado desde siempre, al gato y al ratón, incluso los animales lo hacen, el cazador y la presa.
Igual, la guerra.
Antes que todo, hago hincapié en que esta no es mala, pues no estoy refiriéndome al juego de justificar la vida con la muerte, nadie que no quiera vivir existe.
No me refiero a la destrucción del mundo, sino al sentimiento que enriquece y fomenta la satisfacción de la felicidad para darle sentido a la vida.
“La guerra se complace en venir como un ladrón en la noche; y la noche está hecha de promesas de amistad eterna.” Kubla Khan
Cuando no tenemos algo, anhelamos tenerlo y lo conseguimos, es una guerra; y cuando lo tenemos, dejamos de valorarlo y lo perdemos, solo fue un juego.
Pensamiento y sentimiento unidos por la felicidad.
Ahora la pregunta del millón; ¿cual eliges? Pensamiento o Sentimiento, Juego o Guerra.
Los seres humanos tenemos cinco sentidos que nos sirven para conocer y relacionarnos con nuestro entorno; son el gusto, la vista, el olfato, el oído y el tacto.
Y como el pensamiento y sentimiento no es algo que se pueda saborear y mirar, oler, oír o tocar; entonces puede existir algo más allá de la realidad.
Tanto los sentimientos como los pensamientos son de vital importancia para el ser humano: es el dominio de la vida o la muerte, el camino hacia la supervivencia o la sobrevivencia. La única diferencia con todos los demás seres vivos.
Todo ser humano o animal, es inspirado en algo para vivir.
No puede haber día de noche, luz con oscuridad, ni vacio con materia.
La verdad siempre ofende, pero es lo único que tenemos, y quien se miente ha si mismo;
Es infeliz.
No dudes de mí, por que solo los ignorantes dudan.
Ni te burles de los demás, por que no serás digno de llamarte; humano.
Tengo tanto que decir, pero solo puedo escribir, por que nadie me va a escuchar.
Si escribo que soy dios, ¿Es falso? Cierto.
Una pregunta con una respuesta.
Es verdad, yo no soy dios, no puedo obligarte a que creas en mí, tú tienes que elegir.
No soy el salvador del mundo.
Este libro me costo lagrimas, dinero, y tiempo. Lo que mas perdí fue el llanto.
Disfrute, sufrí, me desahogue y me sentí bien conmigo mismo.
Aprendí de mi y de los demás, hice esto para encontrar errores, y buscar motivos.
La información es lo mas delicado y costoso que existe. Y no escuchar, es la diferencia entre el feliz y el infeliz, el alegre y el triste, el valiente y el cobarde.
No encontraras nada nuevo, todo ya existe, tienes que creer eso.
Realmente no tiene nada de ciencia vivir.
Cuídame, por que soy tú, y no quiero que seas como yo. Solo se tu mismo.
Te entrego lo que soy, no soy el mejor y quizás sea el peor, pero tengo un corazón.
Cualquier parecido con la realidad, no es coincidencia.
Mujeres y hombres ofrecen en juego lo mas grande que poseen; el amor
Aunque nadie se da cuenta, el amor empieza como un juego, para convertirse en una guerra, en la cual se conquista o en su defecto, alguien ofrece su retirada.
En la vida ocurre lo mismo, la niñez es un juego, la adolescencia también, y termina en la guerra de la supervivencia.
Y en veces los niños, son interrumpidos.
Pierden su inocencia, el juego permanece y disfraza de guerra.
¿Por qué se priva de su infancia a millones de niños y niñas?
¿Cual es el costo de un juego que vale poco? El precio que tiene que pagar la guerra siendo ignorada.
La única forma de que exista el sentimiento es valorando el pensamiento.
La etapa de la niñez, es una de las más delicadas e interesantes del ser humano.
El infante, empieza a conocer el mundo, es simbólicamente una esponja, que absorberá todo, desde el caminar, hablar, jugar.
Debes de dar mucho amor a un niño, por que cuando se le hace un daño, aquel juego queda marcado en su vida y la guerra tal vez no llegue.
Si bien, los pensamientos si se pueden manipular, pero los sentimientos no.
La mente se puede engañar fácilmente.
Para los pobres no ahí mejor consuelo que la religión.
Y para los ricos o no tan ricos los psicólogos.
Pero ahí una forma sencilla y sin invertir fortunas.
Empieza por el amor propio.
Después escribe todo lo que te daña, sin mentirte y no importa el medio, no olvides lo bueno de tu vida, puede ser en una computadora, o en una hoja.
Ya que lo hiciste, guarda en un lugar secreto tus pensamientos.
Te toca esperar.
Lo puedes hacer todo el tiempo.
Cuando te sientas mejor, elimina solo lo malo, y conserva lo bueno, siempre lo bueno.
Y cuando te sientas mal, lee lo que escribiste.
La ventaja de esperar, es que el tiempo es valorado al máximo, cada segundo, minuto, hora y día son valiosos.
Di no a la piratería.